El INDEC confirmó que el consumo sigue sin reacción y que supermercados e industrias ya prevén más despidos por la caída sostenida de la demanda
Los últimos relevamientos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) encendieron una nueva señal de alarma sobre la economía real. Las encuestas de expectativas empresariales mostraron que ni el consumo en supermercados ni la actividad industrial logran recuperar terreno, mientras crece la cantidad de empresas que ya anticipa recortes de personal para los próximos meses.
Las cifras reflejan un escenario de estancamiento prolongado, con una demanda interna debilitada que empieza a trasladarse con más fuerza al empleo en comercios y fábricas.
Supermercados con ventas estancadas
En el sector comercial, el panorama sigue sin señales de mejora. Durante marzo, el 37,3% de las cadenas de supermercados calificó su situación como mala, contra apenas un 5,3% que la definió como buena.
El Indicador de Confianza Empresarial del sector se ubicó en terreno negativo y volvió a mostrar la fragilidad del consumo masivo.
Menos pedidos y ajuste de personal
Uno de los datos que más preocupa es el de los pedidos a proveedores. El 24% de las empresas anticipó que reducirá sus compras durante el próximo trimestre, mientras casi ninguna espera incrementarlas.
En paralelo, el 24% de las firmas aseguró que analiza achicar su plantel de empleados, una señal de que la desaceleración del consumo ya comienza a impactar en el mercado laboral.
La industria sigue en terreno negativo
El panorama fabril aparece todavía más complejo. El INDEC informó que el Indicador de Confianza Empresarial industrial marcó -18,3% en marzo, consolidando un escenario recesivo para la producción.
Más de la mitad de las empresas manufactureras identificó a la demanda interna insuficiente como el principal freno para aumentar su actividad.
Producción sin señales de recuperación
Para el trimestre abril-junio, el 64,8% de las industrias no espera cambios en sus niveles de producción, mientras que un 20,1% directamente prevé una caída adicional.
Ese escenario refleja un clima de cautela creciente dentro del sector productivo, con empresas que optan por postergar inversiones y reducir costos operativos ante la falta de ventas.
El empleo entra en zona de riesgo
El deterioro de la actividad ya empieza a reflejarse en las decisiones laborales. Según el informe oficial, el 17,3% de las industrias planea reducir personal en los próximos meses.
Además, casi dos de cada diez compañías anticipan una baja en las horas trabajadas, otro indicador que suele anticipar un enfriamiento más profundo del mercado laboral.
El Gobierno sostiene su diagnóstico
Pese a estos datos, el Gobierno mantiene su postura sobre el actual modelo económico. Desde el Ministerio de Economía insisten en que el crecimiento no debe depender del consumo interno sino de una estabilización más profunda de variables macroeconómicas.
En ese marco, el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo reiteraron en los últimos días que no habrá medidas para estimular el gasto, aun cuando la desaceleración ya comienza a sentirse con fuerza en el empleo y en la actividad privada.
